La "pobreza de los medios" (tanto en Decroux como en Grotowski) es uno de los aprendizajes más importantes que he tenido últimamente. El habitual entrar a la escuela de teatro con una serie de prejuicios sobre el teatro o "lo teatral" y creemos que mientras más elementos utilicemos, mejor será el trabajo...NEXT!!!!!!!!!!!!
El exceso agobia, agota y distrae la mirada tanto del espectador como del ejecutante. No solo se puede utilizar esta premisa para referirse a elementos de vestuario, escenografía y utilería. La búsqueda de la pobreza está también en el cuerpo. El exceso de movimientos denota cierta ansiedad del actor por querer comunicar, pero el resultado es completamente opuesto. La precisión el clave para comunicar en cualquier tipo de lenguaje teatral, desde el clásico hasta el realismo cinematográfico. Las escalas varían, pero cuando queremos que una acción se potencie, no podemos ser imprecisos.
La falta de precisión afecta la creación del mundo que proponemos (ya sea en el lenguaje de Decroux, Marseu o Lecoq), ya que vemos al ejecutante inseguro y nos cuesta entrar en el juego que está proponiendo.
A este film experimental lo llamo "La naranja precisa"
(si, solo quería usarlo)
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